Cunumí heredero

Cunumí heredero

Cunumí heredero
de esos versos de allá ite,
que nacen entre tacuaras
y se estiran como el silbo del viento en el estero.

Hijo del barro rojizo,
de la siesta y la chicharra,
de la sombra del lapacho
y el mate que nunca falta.

Trae en los ojos el río,
en la sangre la memoria,
y en los pasos polvorientos
la huella viva de la historia.

Cunumí de alma antigua,
gurisito del litoral,
vas juntando en tus senderos
la voz del monte y el cantar.

Que nadie te robe el canto
ni te cambie el horizonte,
sos semilla de tu pago,
sos raíz firme en el monte.

Y cuando el tiempo te apure
y la vida te haga andar,
recordá que sos heredero
de versos que no han de callar.